Personajes

Christophe La Barthe

Detective privado francés, hijo segundón del Barón de Audenas, antepasado de la Baronesa Señora La Barthe (La Hermandad de los Elegidos), mujeriego, experto en savate y canne de combat, dos artes marciales francesas. Tiene unos treinta y pocos años y sigue soltero, en busca de la mujer ideal. En su juventud, tuvo vivencias tormentosas con sustancias inadecuadas. Luego fundó una agencia de detectives, tras regenerarse. Es algo insensible y egocéntrico, inmaduro. Bajito y moreno, delgado.

Emma Halvick

Emma es hija de un médico forense alsaciano, que desde niña la introdujo en la medicina. Fue una de las primeras mujeres en licenciarse en Medicina por la Universidad de París, pero su padre, ansioso de casarla, le permitió colocarse de ayudante del señor La Barthe, creyendo, que en realidad, este tenía un interés romántico. Emma está enamorada de Christophe pero este no le hace el menor caso. Es irónica y descreída, le gusta Verne, y mantiene una relación epistolar con un tal señor Bonnard, que vive en España.

Hyppolite Bonnard

Veinteañero que trabaja de periodista para la agencia Havas en España. Vive en un cuchitril del Arco de Cuchilleros. Es bastante fantasioso, trolero incluso, ingenioso y divertido. Le gustaría escribir novelas. Su primo Leopold también vive en Madrid. Gracias a su gran sociabilidad conoce a todo el mundo, y es famoso en los cafés de la capital, también por su carácter galante y vividor. Es rubio y delgaducho.

Angélica de Mendoza

Esposa de Arturo Balmaseda, el mayor sospechoso del asesinato del cura Hontañón. Vive recluida en la mansión familiar, bajo la estricta vigilancia de su cuñada Isabel, que vela por el buen nombre de la familia. Gran lectora, ansía vivir lejos de la provinciana Madrid, quiere conocer mundo como su esposo desaparecido, pero el hecho de ser mujer la limita, aunque Arturo siempre la educó para que hiciera lo mismo que un hombre.

Aurora de Goicoechea

Joven vasca,  sobrina del padre don Julián, el hombre que contrata a los detectives para resolver el caso del crimen del cura; es muy beata y se pasa el día rezando el rosario con sus amigas, pero la llegada de Emma y los nuevos aires parisinos le hace conocer cosas que ni se imagina…

Padre Julián de Goicoechea

Truculento cura que contrata a La Barthe, atormentado por sus deseos libidinosos mal encauzados. Tío de Aurora. Dicen que se parece a Richelieu de cara.

Juan Palazuelo

Periodista “sensacionalista”, amante de los crímenes, que sacará tajada del caso de Erebus. Le gustan los duelos de honor, ya ha salido airoso de varios. También es aficionado a la pintura. Físicamente desastrado.

Julia

Ama del burdel El Jardín de las Delicias, que vivió en Cuba y conoció allí a Arturo. Como consecuencias de un lance de guerra perdió un ojo, y lleva un parche tapando el hueco. Es muy dura e inflexible, maltrata a sus pupilas y no tiene el menor escrúpulo.

Doctor Luis Montalvo

Médico del burdel, pederasta e “invertido”. Traumatizado desde la última Guerra Carlista. Se autolesiona para purgar sus pecados. Cree que irá al infierno de todas formas.

Arturo Balmaseda

Aventurero, indiano, ingeniero, heredero de fundición de Altos Hornos, ha visitado varios países por motivos de trabajo. Estuvo en Londres, en Cuba, en Brasil, etc. Aficionado al novedoso filósofo Nietzsche, que conoció en Alemania, quiere liberarse de todos los prejuicios. También tenía el proyecto de convertir a su esposa en la “Eva futura”, para lo cual la incita a tomar clases de esgrima y otras disciplinas masculinas. Se cree que simpatiza con la causa rebelde cubana. Nadie sabe dónde se esconde.

La Negra

Prostituta expulsada del burdel de Julia, por sufrir de sífilis y enfrentarse a la dueña. Tiene tendencias revolucionarias, y coqueteó con la incipiente socialismo. Era amiga del cura Hontañón, con el que compartía subversión.

Ángel

Criado negro de los Balmaseda, liberado por su señor. Dicen que sacrifica gallinas a un dios pagano.

Paco el Marino

Novio de La Negra, revolucionario, antiguo marino, participó en la sublevación cantonalista en Cartagena, donde recibió una grave herida. Trabaja por tabernas como limpiabotas mientras emite sus discursos a favor del socialismo.

Inspector Carlos Hugo Cruz

El solterón inspector de rudos modales, vive con su madre, pero desea tomar esposa. No le gustan ni los socialistas, ni los anarquistas ni nadie que perturbe el orden. Especial manía tiene a los “invertidos”. Es romántico y celoso. Se encarga del caso de Erebus.

Doña Carmen

Madre del inspector Cruz, hipocondríaca, siempre a un paso de la muerte, poseedora de un completo botiquín casero. Más liberal que su hijo.

Isabel Balmaseda

Hermana de Arturo Balmaseda, vigilante de la honra de su cuñada, también guarda algún secretillo de alcoba. De vez en cuando, lee libros a viejas impedidas.

Angustias Gálvez

Chismosa testigo de la huida de Erebus tras el crimen del padre Hontañón. Le encanta hablar mal de la gente.

Mateo Lübeck

El mejor amigo de Arturo Balmaseda, está en una silla de ruedas, debido a un accidente durante la construcción del canal de Panamá, a donde había ido huyendo de Angélica. Es fiel y pesimista. Aficionado a los mapas y la cartografía.

Lope

Sacristán de San Andrés de pocas luces, fue testigo de la huida de Erebus.

Lope hijo

Hijo de Lope, de aún de menos luces.

Ricardo

Criado de Mateo Lübeck

Carlos Ruiz-Labra

Esposo de Angustias Gálvez, funcionario inspector de prisiones.

Padre Damián Hontañón

El cura asesinado al principio de la novela, liberal, ardoroso en la defensa de sus ideales, moralista y bondadoso con los desfavorecidos.

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